Centro Diurno Intergeneracional

Cliente
-
Arquitecto
Sofía Martinicorena - Anahina Hourcade
Año
2014
Programa
Social - Educacional
Estado
Proyecto
Superficie
1200 m2

Concepto

Éste proyecto final de carrera sienta sus bases sobre una inquietud personal, que nos motivó a plantearnos una hipótesis de trabajo. La particular atracción y complicidad que existe entre ancianos y niños, permite generar un vínculo propicio para el intercambio, que consideramos genera beneficios mutuos y favorece el desarrollo personal en ambas etapas de la vida.

GALería de imÁgenes

la solución

-Entre chicos y grandes- es un nuevo programa arquitectónico basado en la oportunidad de unir a dos grupos etarios, que son vulnerables en la sociedad y que tienen cierta complicidad que se manifiesta evidente, éstos son los niños y los abuelos. La oportunidad es lo que convierte las consecuencias de este cruzamiento en una nueva situación, absolutamente ambiciosa y con un potencial de transformaciones positivas hacia el nuevo contexto. El cruzamiento es lo que activará esta nueva realidad y favorecerá los nuevos vínculos.
En donde algunos podrían haber visto conflictos nosotros leímos oportunidad y es así, que ésta oficiará como motor del programa y de las posibilidades y extensiones que el mismo pueda llegar a tener. Introducir una cultura intergeneracional es un proceso que requiere tiempo porque supone un cambio, y porque puede encontrarse con resistencias debidas a la tradición de trabajo en torno a una sola generación como suele ser el caso de las escuelas, los centros de personas mayores o los clubes juveniles. En consecuencia sería necesario organizar servicios integrados, que ofrezcan oportunidades para el beneficio mutuo y simultáneo, y para el acercamiento de niños y adultos mayores. Nuestras sociedades necesitan y demandan nuevas formas de organizar los servicios, más adecuadas a algunas problemáticas actuales (la falta de relación intergeneracional y la consecuente ruptura entre grupos sociales es tan sólo una de ellas) y con mayor capacidad de afrontar las dificultades del momento, donde cada vez son más los hogares en los que el padre y la madre trabajan, donde el crecimiento de personas mayores a las que cuidar aumenta, y en donde la erosión de la solidaridad intrafamiliar está cada vez más presente, parece pertinente la posibilidad de tener en un mismo centro a los hijos y a los abuelos, donde además de ser ventajoso para ellos, supone un ahorro de esfuerzo y tiempo. Como resultado planteamos que éste Centro Diurno Intergeneracional sirva de modelo para el desarrollo de otros centros regionales en el Uruguay, la extrapolación de la iniciativa social ejemplificada en este proyecto podría ser aplicable no sólo en experiencias públicas sino también privadas.