La casa de una empleada doméstica, premio internacional de arquitectura.

La casa de una empleada doméstica, premio internacional de arquitectura.

Está situada en un barrio marginal de San Pablo. Los arquitectos contaban con el terreno y unos ahorros de Doña Dalma, quién había vivido en ese lugar hasta que su antigua casa casi se desmoronó.

La casa de Doña Dalva, en Villa Matilde, un barrio humilde de la ciudad de San Pablo, Brasil, es mucho más que la historia de una obra de arquitectura.  Hoy se anunció que fue premiada en la Bienal Iberoamericana de Arquitectura y Urbanismo (BIAU) y además recibió  el prestigioso premio internacional en la categoría “Casas” que entrega anualmente la plataforma Archdaily.

La obra es un ejemplo de lo que es capaz de lograr una disciplina en la que se entremezclan el arte, la estética, la tecnología y el factor humano. Si todas estas variables son ponderadas en su justa medida, la profesión logra cumplir su verdadero rol social: el de ser proveedora de soluciones para todas las personas, sin diferenciar entre clases sociales o realidades económicas.

El sueño de esta pequeña casa (el terreno mide 4,8 de ancho por 25 metros de largo), proyecto del estudio Terra e Tuma Arquitectos, comenzó en 2011 cuando el hijo de Doña Dalva, preocupado por la salud de su madre, una empleada doméstica, comenzó a indagar en la posibilidad de construir una casa en el terreno del barrio de Villa Matilde donde tenían una pequeña construcción muy precaria.  Allí habian vivido toda su vida y muy cerca de sus primos, tíos, hermanos y amigos.

05

La primera opción era vender la vivienda y juntar ese dinero con unos  ahorros que tenían para comprar un pequeño departamento en otro barrio mas lejano, pero haría que Doña Dalva perdiera el contacto con su vecindad. La situación se complicó cuando llegando a 2014, la casa original comenzó a sufrir problemas estructurales que la ponían en peligro. Finalmente, Doña Dalva se mudó a la casa de un pariente y contrataron al estudio Terra Tuma quien les ofreció una solución económica y racional y que ellos podían llegar pagar.

A principios de 2014, la antigua casa comenzó a desmoranarse y paralelamente, Doña Dalva empezó a sufrir mayores problemas de salud. Alquilaron un espacio a un pariente cercano y empezaron la obra que tuvo que ser construida tan pronto como fuese posible, porque de lo contrario, el alquiler consumiría los recursos de la familia. El estudio aprovechó su experiencia en la construcción con estructura y bloques de hormigón para conseguir una obra de bajo costo, con mayor control y agilidad.

09

La casa tiene un patio de acceso que a la vez funciona de garage, un estar comedor, una cocina, un lavadero y un dormitorio con un baño en la planta baja y en la planta alta un segundo dormitorio con otro baño. Una combinación de cocina, lavandero y un jardín interior conecta la sala de estar ubicada en el frente con las habitaciones ubicadas en la parte posterior. En la zona central de la casa, el patio cumple la función de permitir el paso de la luz y ventilar los ambientes. A su vez, este espacio funciona como una extensión de la zona de la cocina y el servicio. La habitación de la planta alta aprovecha la losa del techo como expansión y que a su vez servirá para futuras ampliaciones.

Fuente: arq.clarin.com